Portugues.cl
Traducciones y clases

Caetano Veloso (Santo Amaro de Purificação, Bahía, 1942), el rey del tropicalismo, el cantante de la voz melosa y el rostro tranquilo, el científico de la bossa, habla ahora de rock. Lo lleva haciendo un tiempo, desde que se juntó con unos chavales de Río que se hacen llamar BandCê y, en formato de power trio, engordan y ensucian las siempre saneadas composiciones de Veloso. Al final, la electricidad es una tentación difícil de resistir, aunque tengas 67 años y el pelo blanco. Con BandCê ha grabado su último disco, titulado con un enigmático Zii e zie.
La discografía de Caetano Veloso es lo suficientemente angulosa e imprevisible como para tratar de descifrar qué representa Zii e zie en su carrera. Quizás es sólo una esquina más, aunque él rápidamente encuentra puertas y pasillos que abren conexiones entre sus etapas: "Tiene una estrecha conexión con el periodo tropicalista y el exilio en Londres. El rock es un asunto central, nunca dejó de ser una referencia en mi trabajo. Pero en Zii e Zie estoy más cerca de tocar con una auténtica banda de rock, como hice con los Beat Boys y Os Mutantes en la época del tropicalismo", explica al diario Público el músico.
Vuelven los sesenta
Por este motivo, ha dado un salto atrás en el tiempo para interpretar temas de finales de los sesenta y principios de los setenta, cuando impulsó junto a Gal Costa y Gilberto Gil el Tropicalismo, movimiento que cambió la dirección de la música popular brasileña, y grabó un disco de rock cercano a la psicodelia como Transa (1972), influido por su exilio europeo debido a la dictadura que se había instalado en Brasil.
A Caetano se le ocurrió el título de Zii e zie leyendo una traducción italiana de Estambul, el libro de Orham Pamuk. Le inquietó que estas dos palabras, cuya traducción al español es "tíos y tías", no parecían proceder de un lenguaje occidental. Más bien eran como una especie de jeroglífico, un intrincado acertijo esperando que alguien le diera una solución. "Quería un título enigmático. Además, su significado me parece sugestivo: así nos llaman los niños de la calle en Río de Janeiro y São Paulo, cuando llegan para pedir o para robar", afirma Veloso.
Le gustan los enigmas, los dobles sentidos, los juegos que difuminan la realidad y la ensanchan, o que la estrechan. Sin embargo, Veloso prefiere no dar excesiva trascendencia a lo que hace. Es un artesano de canciones, un entretenedor que endulza el día y protege en la noche, un poeta que enciende luces donde sólo hay oscuridad. Según cuenta, "mi música son canciones populares para divertir a la gente común. Si introduzco algún enigma es para traer un poco de complejidad a la cabeza de esa gente".
Samba eléctrica
Zii e zie es la continuación lógica para Cê (2006) y tuvo una gestación muy particular: Veloso iba colgando maquetas de las canciones en su web para que amigos, músicos y fans dieran su opinión sobre el progreso de las canciones. El mismo artista explicó detalladamente lo que andaba buscando en este disco y se inventó el concepto de transambas, que consiste en transformar el espíritu de la samba a través de un sonido eléctrico, urbano y crudo que represente la gran contradicción que vive Brasil en su actualidad: una economía en expansión frente al crecimiento de la desigualdad y la violencia en las calles.
En cuanto a las letras, el disco presenta una temática centrada principalmente en el sexo, pero también en la denuncia política. Precisamente hace unas semanas, Veloso se vio envuelto en una amplificada polémica al llamar "analfabeto" a Lula. El músico tuvo que explicar que no utilizó el término de forma peyorativa, sino para valorar que una persona sin estudios haya llegado a la presidencia de Brasil. En todo caso, no parece muy contento con la deriva del mandatario: "Voté por Lula para presidente, pero nunca estuve vinculado a su política. Creo que fue un excelente continuador del gobierno de Cardoso: los dos juntos hicieron bien a Brasil. Pero nunca quise que Lula se convirtiera en un padre de la patria. Las tendencias populistas y salvacionistas de los países suramericanos son regresivas. No me identifico con ellas".
En el disco, las críticas van en dirección al norte, en concreto hacia Estados Unidos, con una canción titulada A base de Guantanamo y cuya letra es el contenido literal de un correo electrónico que Veloso le mandó a una amiga. El músico denuncia a Bush y salva a Obama: "Heredó una situación complicada respecto a la base de Guantánamo y está intentando cambiarla. Su postura es ya un cambio. Bush hizo prisioneros de guerra cuando no había guerra declarada, ni siquiera una nación para responder a los ataques a Nueva York y Washington. Ahora ya no hay más tortura y se busca maneras de juzgar los encarcelados. Y eso no quiere decir que Obama fuera a liberar a la gente que estaba involucrada con el ataque a las Torres Gemelas".
De la mano de su hijo
Una vez más, Caetano ha trabajado mano a mano con su hijo, Moreno Veloso, que asume en este disco las tareas de la producción: "Moreno es la gloria de mi vida. Fue así desde que empezó a vivir. Él no conocía los temas cuando vino a trabajar con nosotros al estudio, pero una vez allí toda la calidad y todo el espíritu de los sonidos pasaron a ser creaciones suyas. Es tranquilo y sabio. Siempre me enseñó mucho. Me ayuda y me aconseja en la vida. Adoro lo que hace con sus amigos músicos. Moreno no pone ansiedad en lo que hace. Es naturalmente refinado".
Sentimientos musicales
Dice que la música sólo sirve para el alma, que hace pensar cosas nuevas y tener nuevos sentimientos. Una canción puede ser el interruptor de un cambio sutil, pero sus consecuencias son desconocidas. "No espero más que eso", confiesa un músico con más de 40 años de carrera a sus espaldas: "En todo este tiempo he aprendido mucho más de lo que creía ser capaz. Desarrollé mi oído. Hoy tengo más consciencia de lo que hago u oigo. Cuando empecé, no sabía que iba a durar tanto tiempo haciendo música".
Mantiene un contacto estable con la carretera, pero cada vez se prodiga menos. Esta gira europea es la más larga que ha hecho este año y dura un mes. Las otras han sido de una o dos semanas. Cada vez busca más el calor de la vida familiar, con sus hijos y nietos. "Si no estoy más tiempo con ellos es porque ellos no están interesados en tener a su padre al lado cuando están con sus amigos, novias", bromea.
Es probable que sean sus hijos, principalmente Moreno, quienes lo mantienen al tanto de la actualidad musical: "Los tres discos que más he escuchado en los últimos meses son uno de António Zambujo, el fadista cool; otro de Adriana Patimpim, que es la Calcanhoto cantando para niños; y el Third de Portishead".
Y a la vez, no esconde su pasión por el flamenco: "La primera vez que escuché a Camarón, en una calle de Buenos Aires, con unos auriculares que una amiga catalana me puso en las orejas, lloré sin tener tiempo de pensar o saber por qué lloraba. Hace poco, Moreno me enseñó una grabación de Buika, La niña Lola, que me dejó sin palabras. He visto Flamenco, la película de Saura, varias veces". Vanguardista e inconformista por naturaleza, quizás algún día Caetano Veloso se atreva a tentar al duende.













Comentarios recientes
hace una semana
hace una semana
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 semanas